Es impresionante lo pequeño que es nuestro mundo, y lo infinito que parece el universo. A cada paso morimos en nosotros mismos, pero nacemos de nuevo tras levantar la frente, con el propio derecho de estar vivo; pero muchos otros se quedan abajo, pensando que no existe este derecho, ni existirá nunca, el derecho a convertir en realidad nuestros sueños.

La depresión en uno mismo existe como la oscuridad en el universo, no por ser ella misma, si no por que al existir, brinda el motivo correcto a la luz para estar y vivir. Nunca la felicidad existió sin su contraparte de depresión, sin el permiso de nadie, siempre busca el calor de un corazón roto, al cual pueda extraerle la energía que brinda la felicidad.

Este es solo un regalo, el presente; en el cual siempre encontrarás energía suficiente para robar al universo y alimentar la felicidad que debe vivir en tu corazón. No tengas miedo de tener un sueño, ten miedo de no tener uno. ¡Busca! y encuentra el motivo afuera de ti mismo.

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